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lunes, 16 de enero de 2012

Mágico CAIRO

Un 5 de enero de hace dos años, cogí un vuelo Madrid-Cairo y llegué a la vez que lo Reyes Magos a esta capital africana, donde el día de reyes se recibe en manga corta bajo un enorme sol que te abraza.
Le debo a mi amiga A una de las mejores experiencias de mi vida: conocer Egipto (o, al menos, una parte de él), el país de los faraones, de las tumbas, de Cleopatra, de Tutankhamón, el país del Nilo y el papiro...


Nada más aterrizar comenzó mi aventura teniendo que entenderme con unos árabes que poco sabían de inglés y que tenían que sellarme el pasaporte. Una vez localicé a mi amiga A, me quedé mucho más tranquila. Iba acompañada por dos amigos suyos, ambos egipcios; eso sí que no me lo esperaba...Os podéis imaginar el corte; yo, una española sin turbante ni nada parecido, con la urbana idea de que las mujeres también pagan a veces las cenas o los planes...yo, qué ilusa, yo.
Fueron estas mismas tres personas, A, K, y A, quienes se volcaron de tal forma conmigo, que me acompañaron durante toda mi estancia allí; llevándome desde al museo arqueológico a ver tumbas, a comer sushi viendo el  atardecer en el Nilo, a bailar en el Hard Rock, hasta a parques de atracciones y galopadas entre las pirámides.


Lo que más me chocó del Cairo fue (aparte del impacto cultural en todo lo relacionado con la mujer y la prohibición de los besos en público, pero sin embargo las cariñosas muestras de afecto entre hombres...) fue la carretera. Si, la carretera. Yo iba en el coche pensando cuánto tiempo aguantaríamos sin darnos un golpe. En el Cairo apenas hay señales de circulación, se cruzan los Rolls Royce con el burro y las vacas; y si te metes en dirección contraria no pasa nada mientras esquives a la gente. ¿Y si te pilla la poli? No es un problema siempre y cuando lleves un buen fajo de dólares egipcios encima. El egipcio es o muy rico, o muy pobre. El soborno es, por decirlo de alguna manera, la principal moneda de cambio; yo, por ejemplo, entré en el Hard Rock siendo menor de edad porque mis amigos A y K se ocuparon de hacer buenos negocios con el puerta. Todo funciona así. Si un hombre se ofrece a darte indicaciones o a avisarte para que no te des con la columna al aparcar, ten CLARO que te va a pedir dinero a cambio.


No me gustó, (como cabe esperar) la sensación de salir de un restaurante carísimo (en el que, por supuesto, no me dejaron pagar) y encontrarme con un grupo de niños a mi alrededor, a medio vestir, pidiéndome dinero.
Y a día de hoy sigo dándole vueltas a por qué no dejan que las mujeres paguemos. Al principio es un lujo (hombres, quedáis avisados) ya que no estamos acostumbradas, pero ya una vez te levantas diciendo que vas al baño, y en realidad te acercas a pagar la cuenta por UNA vez (típico detalle normal) y antes te meten los billetes en el bolso o los tiran por la ventanilla que aceptar el dinero de una mujer, es cuando te das cuenta de que no es un gesto caballeroso, sino la simple insinuación de que la mujer no debe ocuparse de esas cosas, la mujer no debe, ni mucho menos, tener dinero o independencia. Pero aquí he de hacer un paréntesis para explicar que esto...no es así por normal general; no está escrito en el Corán, ni nada parecido (o tal vez sí, y me estoy colando). La cosa es, que al igual que el egipcio A es muy conservador, el egipcio K me ha dejado recogerle a él en el aeropuerto de Madrid, e incluso convidarle a un helado. Es decir, no todos son tan cerrados de mente. Y es que muchas de las mujeres que llevan sari, lo llevan porque quieren, por tradición. Porque en España nadie las obliga a llevarlo pero yo las veo todos los días con el pañuelo a la cabeza. ¿O no? Pero seamos justos, muchas otras no tienen elección y conviven con maridos tan tan tradicionales que les montan un harén en casa. Y es legal.


Cambiando radicalmente de tema; lo que MÁS me gustó del Cairo (aparte de mis amiga/os), fue la visita a las pirámides de Giza. Keops, Kefren y Micerinos. Puedes elegir la ruta larga (que dura unas 4 horas) o la corta, que dura aprox 1 hora y media. También puedes elegir el medio de transporte: caballo o camello. ¿Cual os recomiendo? Ambos. Primero camello, para ir de tranquis y disfrutar del paisaje (y probar la sensación de vértigo cuando el camello se levanta); pero después, a quienes sepáis montar a caballo...no os podéis perder la experiencia de galopar entre la más antigua de las Siete Maravillas del mundo. Una pasada. No lo cambiaría por nada. *Recomendación: ir muy temorano, tipo 9; más tarde el sol es abrasador).


Sitios para comer/cenar: Fusion (es un restaurante asiático a orillas de Cairo. No os voy a decir que os fiéis del sushi, pero...yo lo tomé 3 veces: el sushi estaba muy bueno y yo estoy viva); Chilis es como el Holywood español, pero a los egipcios les chifla. Pero para probar verdadera comida egipcia hay que ir a Abuseid y a la Cairo Tower ambos están en el centro y la segunda se trata de una torre altísima desde la que se puede observar todo el Cairo desde el restaurante que se sitúa en la última planta (aunque aviso a los que se mareen que este restaurante gira lentamente todo el rato para tener una vista global).


Otros planes para hacer son visitar el museo arqueológico, el Han el-halili bazar (aunque no compréis allí, es caro y normalmente no de muy buena calidad, aunque merece la pena verlo), las tiendecitas artesanales donde venden fulares de mil colores de super buena calidad (son un buenísimo regalo de recuerdo) y babuchas, fundas de almohadones cosidas a mano, bolsos de bolitas y un largo etcétera.


Y por último, si vuestro guía de las pirámides os dice que Napoleón era español (como me pasó a mi) le dais una buena colleja y le recordáis que el que le rompió la nariz a su amada Esfinge no era otra cosa que francés.


FOTOS!!!







Vistas desde el Cairo Tower

Museo arqueológico. Con A y K 

 El atardecer a orillas del Nilo. Cerca del restaurante Fusion.

Casa de mi amiga A








"Besando a la Esfinge"


Eso es solo un escalón de la pirámide (para que os hagáis idea del tamaño). Nos echaron enseguida porque no te puedes subir a las pirámides!

Esta es una mezquita que descubrí volviendo de <<Giza>>.

Es una pena que ahora estos países estén en medio de tanta locura y sea peligroso ir a visitarlos...vale la pena esperar y verlo aunque sea una vez.

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